Consejos para Presentaciones Efectivas: Acercamiento Conversacional

La comunicación oral está en los primeros puestos de las listas de habilidades que los empleadores valoran – pero hablar en público es uno de los miedos más comunes entre la gente. Sin embargo, hay un forma simple y eficiente de mejorar tu habilidad de presentar: tratándolo como una conversación.

Imagínate que estás comiendo con un colega amigable; tal vez están platicando sobre un proyecto venidero, la comida, o su mutuo amor por los zapatos deportivos. Te pregunto: ¿sientes presión? ¿el peso del juicio de otros? ¿miedo a la vergüenza? Probablemente no. Pero pon un pie frente a un público grande y todo cambia. De acuerdo a una encuesta de Gallup, alrededor de un 40% de la fuerza laboral tiene un miedo agudo a hablar en público, y hasta un 75% experimenta algún grado de ansiedad al presentar.

La habilidad de presentarle a un grupo es crucial para el éxito profesional. De acuerdo a una encuesta llevada a cabo por la Asociación de Colegios y Universidades Americanas, las habilidades de comunicación oral están entre las principales prioridades de los ejecutivos y los gerentes de contratación entrevistados, y sin embargo siempre parece haber una falta de comunicadores realmente efectivos en la fuerza laboral.

Esta carencia de ponentes competentes existe en gran medida por el mal entendimiento de la naturaleza de hablar en público. Para dar tu mejor presentación no necesitas imaginarte, sino entender que estás hablando con un amigo.

Así es como se hace:

Haz Contacto Visual: El contacto visual es la forma más efectiva de atraer la atención e interpretar a una audiencia. “Nunca le hables a un grupo de persona,” dice el profesor de psicología y conferencista internacional Jordan Peterson a su clase, “Háblale a una sola persona y esta transmitirá lo que los demás están sintiendo.” Y tiene la razón. Una vez que ves a la gente a los ojos, tu cerebro empieza a registrar la interacción como una conversación y no como un performance.

Cuenta Historias: Igual que en la hora feliz, las historias son necesarias si lo que quieres es capturar y mantener la atención durante una presentación. Incluso el miembro más ávido de datos duros apreciará una anécdota relevante acerca del tema de tu presentación, pone a la teoría en práctica, provoca estímulos emocionales, y da un respiro de los datos fríos y las gráficas complejas.

Empieza y Acaba: Aunque esto aplica más a un escenario laboral, estoy seguro que tus amigos más parlanchines pueden entender el comentario. Aprenderte bien tu entrada y salida es crucial para el manejo del tiempo, lo que te permitirá tomar más preguntas e incluso improvisar en el medio de ser necesario, además de que evitarás el terrible “Entonces, pues sí,” final; tal vez sea suficiente para una conversación, pero en una presentación, puedes hacerlo mejor.

Ya sea que estés persuadiendo a alguien a probar tu restaurante favorito, o presentando tu nuevo proyecto al equipo, tu meta como presentador es la misma: atrapa e informa para finalmente lograr que la audiencia actúe.

Kenneth Vesey, Universidad de Fordham

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