Cómo Tolerar el Rechazo en la Búsqueda de Trabajo

El rechazo durante una búsqueda de trabajo es una herramienta valiosa. Evalúa y aprende de este, pero procura no tomártelo personal.

El rechazo es tan parte de la búsqueda de trabajo como lo es de la vida misma en general. La cuestión no es nunca si experimentaremos el rechazo sino más bien cómo responderemos a este. En lo relativo a la búsqueda de trabajo, la gente suele responder yéndose a uno de dos extremos. Hay aquellos que, obsesionándose con el rechazo, se quedan atrapados en una investigación casi forense de todas los factores que lo causaron. En el extremo opuesto están aquellos que efectivamente descartan el rechazo, lo borran de sus mentes y continúan su camino como siempre. Ninguna de las dos respuestas es sana o útil. Los obsesivos pueden encontrarse paralizados por la duda e incapaces de continuar a una velocidad normal. Los negadores pueden encontrarse acelerando su taza de aplicaciones pero sin haber reflexionado o aprendido nada del rechazo.

Claramente, la mejor respuesta al rechazo es la de Ricitos de Oro: Ni muy caliente ni muy fría, ni muy obsesiva ni demasiado desdeñosa. Pero aquí es donde, en el ambiente laboral actual, las cosas pueden complicarse. Los candidatos, más que nunca, sienten la necesidad de presentar su ser más auténtico. El énfasis no está en decirle a los empleadores prospecto lo que quieren escuchar sino en decirles quién eres realmente. Dicha honestidad es para bien. Si las cosas se ajustan bien, un empleador te debería contratar por tu yo auténtico. Sin embargo, para el candidato los rechazos pueden presentar un nuevo tipo de problema. No es solo una presentación cualquiera la que fue rechazada, sino to yo auténtico. La autenticidad, en otras palabras, agudiza el dolor del rechazo. Es ese dolor precisamente el que puede llevar a la gente a los extremos, ya sea el obsesivo (“no me lo puedo sacar de la cabeza”) o el desdeñoso (“Sus opiniones no importan realmente”).

El consejo que yo le doy a mis clientes de Transición de Carrera no es abandonar la autenticidad sino el ser prudente. No existe un solo estándar de autenticidad, no hay una forma correcta de ser auténtico. La autenticidad no es necesariamente una cuestión de decir todo lo que dirías de ti en otros contextos. Puedes decir la verdad y seguir siendo fiel a ti mismo pero al mismo tiempo ser selectivo y deliberado. Previo a una entrevista es una buena idea practicar y preparar respuestas con alguien que conozcas y en quien confíes. Discute pasados rechazos y saca conclusiones de las lecciones aprendidas. En todo momento, recuerda que el rechazo va mano con mano de la búsqueda de trabajo, que es una parte necesaria del proceso de pareo y que lo debes tomar en serio mas no personal.

Jolanta Jonaszko

Licenciada por la Universidad de Oxford en Lengua Moderna y Literatura

Maestra por la Universidad de Yale en Estudios Europeos y Rusos

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